San Pablo Hang (28-05-2020)


Si antes lo digo antes pasa.

Con todos ustedes vosotros un santo mártir oriental.

Pablito nació en Cho-Qung, Vietnam, el año 1826 y murió el 28 de mayo de 1859, no precisa el martirologio romano dónde murió pero en Vietnam o la Conchín China como queráis llamarlo.

Nació en una familia cristiana que lo bautizó de niño y lo educó en la fe pero parece que sus progenitores no tuvieron mucho éxito en el resto de las enseñanzas de los mandamientos del Señor.
Ahora Fe-Fe, lo que se dice Fe lo bordaron.

No se tiene constancia de sus hechos destacados en la infancia y adolescencia pero no creo que haya nada reseñable. Nada bueno, se entiende porque era un pájaro de cuenta no como el Espíritu Santo que era un pájaro divino.

No consta que tuviera estudios terminados y ya de joven empezó con sus hermanos a dedicarse al comercio.

Su comercio era un tanto especial porque Pablito lideraba una banda que con la tapadera del comercio se dedicaban a robar y desvalijar casas y tenían tiendas donde fingiendo comercio receptaban los objetos robados.

Un día estaban desvalijando la casa de una pobre viuda y a Pablo le llegó una señal del cielo como a Pablo de Tarso y sin caerse de la burra, que seguía siendo un chorizo de tomo y lomo, les ordenó a sus secuaces que le devolvieran a la mujer lo robado.

No se quedó conforme la cuadrilla “¿nos queremos volver Santos? con que no la matemos ya nos debe el cielo…”

Decidieron denunciar a Pablo por si se acababa el negocio. Lo denunciaron a las autoridades como espía colaborador de los franceses que en aquella época estaban intentando conquistar esas zonas para mayor gloria de ellos mismos.

Pablo pudo salir airoso de la denuncia convenciendo a los investigadores de que en su tienda de decoración Home-Kong seguro que habría muebles de su interés…

Por rutina en el interrogatorio “¿casado? ¿profesión? ¿cristiano?» contestó que sí a lo de cristiano y el policía se revolvió en su silla y le dijo que estaba muy prohibido y que tenía que apostatar o no le dejaba marchar.

Pablo tozudo como él solo se mantuvo en sus 13: “sí, cristiano ¿qué pasa? y a mucha honra”

El funcionario cabreado porque veía que se quedaba sin pasar por el Outlet de muebles de Pablo decidió torturarle pero Pablo se enrocó como si fuera del mismo Bilbao y lo decapitaron el 28 de mayo de 1859.

Todo el mundo recuerda la historia del buen ladrón, San Dimas, Pepe Isbert en ‘Los Jueves, Milagro’, que se fue a los cielos con Jesucristo.

Pues este canallita de Pablo igual, toda una vida delincuente y acaba santo y a la diestra de Dios Padre o creo más bien a la de Dios Hijo que eran coleguitas de Cruz.

Pero nadie se acuerda de Gestas, el mal ladrón, que fue mucho más sincero.

Milagros, ni uno. Fotos, menos.

Maldades, alguna que otra, nada grave.

Patrón de las viudas desvalidas o desvalijadas, de los almonedas y tiendas de Compra-Venta de Oro y Joyas